La compañía informó que encontró información adicional sobre los posibles impactos ambientales del proyecto con el que pretenden extraer nueve millones de onzas de oro en las inmediaciones de ese páramo ubicado en el oriente de Colombia. Sin embargo, el próximo mes presentará una nueva petición.

Soto Norte es sin duda uno de los proyectos mineros que más polémica ha causado en Colombia. Desde hace más de 10 años, el país viene discutiendo sobre la conveniencia de explotar las nueve millones de onzas de oro que reposan en las montañas aledañas al páramo de Santurbán, ubicado en los departamentos de Santander y Norte de Santander.

A pesar de los múltiples tropiezos, que han incluido dos marchas multitudinarias y la férrea oposición del propio alcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández, por las posibles afectaciones al ecosistema que provee agua a más de 2.5 millones de personas, la compañía Minesa presentó en septiembre del año pasado un Estudio de Impacto Ambiental para obtener una licencia que le permita extraer esa enorme riqueza.

Sin embargo, este martes, en una decisión inesperada, la empresa de capital árabe informó a través de un escueto comunicado que desistirá voluntariamente de esa solicitud debido a que encontró nuevos elementos sobre el impacto ambiental de este proyecto.

“Como resultado del continuo desarrollo de nuestros análisis técnicos y de la retroalimentación que hemos recibido de nuestro amplio relacionamiento con las comunidades y las instituciones, Minesa ha profundizado en sus estudios para contribuir en los análisis respectivos de nuestro proyecto Soto Norte”, dice el comunicado.

Estos hallazgos no pueden ser incluidos en el actual proceso de licenciamiento porque los términos para ese trámite ya están vencidos. Por esa razón, la empresa retirará esa solicitud e iniciará un nuevo proceso a partir del próximo mes.

En todo caso, el estudio de los impactos ambientales de Soto Norte por parte de la Anla se encontraba estancado desde noviembre del año pasado, cuando la Corte Constitucional tumbó la delimitación del páramo de Santurbán porque el Ministerio de Ambiente no permitió la participación de las comunidades afectadas por esa decisión.

El fallo de la Corte puso al proyecto en un limbo jurídico, pues en la delimitación se encontraba fuera de la delimitación que trazó el Ministerio. Sin embargo, eso podría cambiar en la nueva cartografía que debe conocerse a finales de este año. Por esa razón, el ministro Luis Gilberto Murillo afirmó que la decisión de la licencia a Minesa permanecería aplazada mientras se surtía el proceso de la nueva demarcación de Santurbán.

La empresa no ha dado entregado explicaciones sobre los nuevos elementos que cambian su juicio sobre el impacto ambiental que tendría la explotación aurífera en esa región. Por ahora, el futuro de uno de los proyectos mineros que más polémica ha causado en el país queda nuevamente en suspenso.

Fuente; Semana Sostenible.

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